Carbón activado

El carbón activado posee la virtud de adherir o retener en su superficie uno o más componentes (átomos, moléculas, iones) del líquido que está en contacto con él. Este fenómeno se denomina poder adsorbente. La adsorción es la responsable de purificar, desodorizar y decolorar el agua, líquidos o gases que entren en contacto con el elemento adsorbente.

El carbón activado se caracteriza por poseer una gran superficie específica (alrededor de 500 a 1500 m2 por gramo) con una infinita cantidad de poros muy finos que son los que retienen (adsorben) ciertos compuestos no deseados. Son las altas temperaturas, la atmósfera especial y la inyección de vapor del proceso de fabricación del carbón activado lo que "activa" y crea la porosidad.

Es un proceso altamente eficiente para remover cloro y materia orgánica, causante de desagradables olores, colores o sabores del agua. Trabaja mediante un proceso de absorción, filtración mecánica y como catalizador sobre su superficie.

Los filtros de carbón activado pueden ser fabricados para la remoción de los siguientes contaminantes:

  • Compuestos inorgánicos.
  • Cloro.
  • Algunos metales (cromo, mercurio, plomo).
  • Taninos.
  • Compuestos Orgánicos.
  • Cloraminas.
  • VOC (compuestos volátiles orgánicos).
  • Causantes del color.
  • Causantes del mal sabor.
  • Trihalometanos.

Consulte con nuestro equipo de ingenieros, sobre la selección de cada tipo de carbón para cada aplicación.